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Nego Fugido

No es un Nego cualquiera, y mucho menos Fugido

Date
2026
Location
Acupe, Santo Amaro, Bahia, Brasil

Texto Curatorial

La piel oscurecida hasta el límite es una de las imágenes más radicales del Nego Fugido. El carbón y el aceite transforman el aspecto de los participantes, mientras que el rojo de los labios intensifica la figura. La caracterización recurre al exceso y lleva la negritud a una dimensión imposible de ignorar.

En Acupe, esta elección visual forma parte de una manifestación tradicional que recrea la persecución, la captura y la liberación de personas esclavizadas. La representación ocupa las calles con personajes, música, danza y confrontación. La piel oscurecida deja de ser una simple característica física y pasa a funcionar como un signo deliberadamente amplificado.

Se habla de valorar la negritud, de representación, de que ser negro está de moda. Esa manera de plantearlo me irrita. El color de la piel no debería necesitar una tendencia ni una validación para tener valor. Existe. Lo absurdo es que todavía tengamos que discutir su valor.

El título nace de esa incomodidad. «Nego» lleva consigo intimidad, familiaridad, afecto y también una historia de uso racialmente despectivo. «Fugido» lleva la marca de una sociedad que persiguió a personas esclavizadas. Juntas, las palabras adquieren una fuerza casi insolente. La figura negra no queda disminuida por la persecución. Crece hasta el exceso, se oscurece hasta el límite y se vuelve imposible tratarla como un detalle.

Por eso me interesa esta fotografía. Lo que aparece ante la cámara no necesita representar una raza ni una teoría. Durante unos instantes, una persona se convierte en personaje de una narración colectiva y una imagen registra esa transformación. La fotografía recoge el exceso que ya existe en la escena y lo lleva hasta la mirada de quien la contempla.

La fotografía no suaviza esa intensidad. Conserva aquello que la escena produce mediante el exceso y hace que la figura siga interpelando al espectador incluso después de que la representación haya abandonado la calle. El negro llevado hasta el límite, el rojo de los labios y la caracterización convierten la imagen en algo que no admite una lectura rápida. Hay una fuerza visual que precede a cualquier explicación histórica y que sigue actuando después de conocer la historia.

Una historia marcada por el intento de controlar, capturar y someter reaparece a través de una figura que ocupa la escena con tal intensidad que se niega a hacerse pequeña. El Nego Fugido se oscurece, exagera, representa y vuelve a aparecer. La fotografía conserva ese exceso y lo devuelve a la mirada del espectador.

ENPTES