Nego Fugido
Melancolía
- Date
- 2026
- Location
- Acupe, Santo Amaro, Bahia, Brasil
Texto Curatorial
Quizá puse este título a la fotografía precisamente porque desconfío de él. «Melancolía» ofrece una explicación prefabricada para un estado que aquí no consigo reconocer. Lo que encuentro es menos definido: una atención que se aparta de las demandas inmediatas y empieza a seguir sus propios caminos. Conozco bien ese movimiento.
Mi cabeza funciona muchas veces así. Una idea puede llevarme a otra, que conduce a una tercera, hasta que una asociación insignificante me aleja muchísimo de la cuestión inicial. Puedo estar pensando en algo y, de repente, viajar a Narnia, a Marte o seguir el recorrido absurdo de una abeja que acaba de pasar volando. Cuando vuelvo, no siempre encuentro una respuesta. Encuentro una pregunta transformada, una certeza menos rígida, una dirección que antes no existía. También aprendo sobre mí mismo a través de esos desvíos.
La ducha concentra esa manera de pensar. Es uno de los pocos momentos en los que consigo entregarme por completo a lo que sucede dentro de mí. Pienso, canto, rezo, lloro. No sé cuándo aprendí a convertir ese instante en un encuentro conmigo mismo. Sé que mis ideas pueden vagar sin la obligación de llegar a una conclusión. A veces salgo con una respuesta. Otras, simplemente con una pregunta mejor.
Por eso no intento explicar qué le ocurría al hombre que fotografié. Sería fácil atribuir a su mirada tristeza, preocupación o cualquier otro relato y utilizarlo para completar la imagen. Esa facilidad eliminaría precisamente lo que me interesa. No necesito conocer lo que piensa otra persona para reconocer una forma de pensar que conozco íntimamente.
Quizá la melancolía esté menos en la persona retratada que en la distancia entre lo que creemos comprender y aquello que nunca podremos saber. La imagen no necesita resolver esa distancia. Puede simplemente ponerla ante nosotros y devolver a cada persona a su propio recorrido interior. Es ahí donde me reconozco: no en la historia de quien tengo delante, sino en la experiencia de perderme por algún camino y regresar con algo que todavía no sé cómo nombrar.
