Nego Fugido
La costumbre de la pipa acaba torciendo la boca
- Date
- 2026
- Location
- Acupe, Santo Amaro, Bahia, Brasil
Texto Curatorial
El refrán que da título a esta fotografía parte de una observación cotidiana para expresar una idea más amplia sobre los efectos de la costumbre. La repetición de una práctica modifica nuestra manera de actuar, de reaccionar y de relacionarnos con lo que hacemos. El dicho convierte esta observación en una imagen expresiva: la continuidad de una costumbre acaba provocando un cambio que se incorpora a la propia persona.
La fuerza del refrán reside en su sencillez y en la forma directa de establecer esa relación. La pipa sirve como referencia concreta de una idea más general: la repetición nunca es neutra. Aquello que hacemos habitualmente influye en nuestra manera de actuar, aunque no siempre advirtamos el cambio mientras se produce. El refrán resume esta observación en una frase breve y reconocible en el habla cotidiana.
En el Nego Fugido, una manifestación popular de Acupe, localidad del municipio de Santo Amaro, en Bahía, la repetición adquiere otro significado. La continuidad de la tradición depende del aprendizaje de las formas de actuación, de la familiaridad con los personajes y de la transmisión de conocimientos de generación en generación. Aprender implica comprender la representación, reconocer sus códigos y participar en una práctica colectiva.
La relación entre el refrán y la manifestación invita a reflexionar sobre cómo las costumbres contribuyen a formar a quienes las adquieren. Repetir una práctica supone familiarizarse con sus procedimientos e incorporar maneras de actuar que, poco a poco, pasan a formar parte de la experiencia de quien participa. La tradición se sostiene gracias a este aprendizaje continuado, sin que cada generación reproduzca mecánicamente todas las decisiones de sus antecesoras.
El título también plantea una cuestión sobre el poder de las costumbres. La repetición puede consolidar conocimientos, pero también hacer que ciertas conductas resulten tan familiares que dejen de cuestionarse. El refrán recoge esta ambivalencia mediante la imagen de una transformación física. Su lenguaje cotidiano permite expresar la idea sin necesidad de detallar todas las consecuencias de la costumbre.
La fotografía, leída a partir de este título, adquiere un significado que no depende de atribuir al personaje una intención concreta. El refrán ofrece una clave de lectura que relaciona la familiaridad con una práctica y los efectos que esta produce. La imagen no necesita ilustrar literalmente el dicho para que la relación entre ambos tenga sentido.
La costumbre de la pipa acaba torciendo la boca porque la repetición modifica nuestra manera de hacer las cosas. En el contexto de una tradición transmitida colectivamente, esta idea permite considerar tanto la fuerza del aprendizaje como los cambios que acompañan su continuidad.
