Exposición Pantanal revelado: el alma de un territorio
Dos pieles duras no se besan
- Date
- 2026
- Location
- Porto Jofre, Pantanal, Brasil

Texto Curatorial
La vida no se anda con contemplaciones. Hay que comer, competir, arriesgarse, perder y, al final, morir. El caimán no necesita ser cruel para matar a un pez. Tiene que alimentarse.
A nosotros, en cambio, nos cuesta mirar la naturaleza sin aplicarle nuestras propias reglas. Llamamos cruel a una conducta humana cuando detrás hay una voluntad de hacer daño, una elección o incluso el placer de causar sufrimiento. Después utilizamos la misma palabra para describir lo que hace un animal, como si también tuviera que responder ante nuestra idea del bien y del mal.
Quizá porque nos han enseñado a entender el mundo como una historia con buenos, malos y víctimas. El cine y las series de televisión nos acostumbraron a tomar partido y a esperar que al final triunfe el bueno. Pero fuera de esas historias no hay guion. El pez no es una víctima inocente y el caimán no es un monstruo. Uno come porque necesita hacerlo. El otro acaba siendo comida.
Tampoco queremos pensar demasiado en lo que hay detrás de nuestra propia comida. Trabajamos, cobramos a final de mes, vamos al supermercado y encontramos todo limpio, envasado y listo para llevar. La muerte desaparece del proceso. Dejamos en manos de otros aquello que resulta incómodo y así podemos seguir comiendo sin enfrentarnos a la relación entre alimentarnos y matar.
Por eso esta fotografía resulta difícil. No porque el caimán esté haciendo algo fuera de lo normal, sino porque nos obliga a mirar lo que normalmente queda oculto. No hay envases, ni mostradores refrigerados, ni una historia preparada para decirnos quién merece nuestra compasión.
La naturaleza no tiene que justificarse ante nosotros. La vida sigue, con toda su crudeza, y cada especie encuentra la forma de salir adelante. Este pez se convirtió en alimento. El caimán seguirá cazando. Y nosotros seguiremos encontrando maneras de no mirar demasiado de cerca aquello que preferimos olvidar.