Patrimonio Prospectivo
Legado
Hay logros fáciles de cuantificar: el número de proyectos realizados, las inversiones efectuadas, los resultados alcanzados.
Otros solo revelan su valor a través de los cambios que producen, poco a poco, en la vida colectiva. Sus efectos pueden ser sutiles y difíciles de medir, pero son capaces de fortalecer la confianza, profundizar el sentido de pertenencia, fomentar la responsabilidad compartida y recordar que una ciudad no se construye únicamente con lo que se levanta en ella, sino también con las relaciones que se desarrollan entre quienes la habitan.
Un legado no se reduce al resultado de una iniciativa pública ni a la continuidad de una determinada práctica cultural. Su valor más profundo se encuentra en comunidades que aprenden a reconocerse, a cuidar los espacios que comparten, a crear referentes positivos y a defender valores que trascienden los límites de cada comunidad.
Es en esta dimensión profundamente humana donde una acción local adquiere una dimensión colectiva y pasa a formar parte de la historia social de una ciudad.
