Las muecas de Acupe
Tãnãnãnãnãnãnã
- Date
- 2026
- Location
- Acupe, Santo Amaro, Bahia, Brasil
Texto Curatorial
Al final de aquella tarde en Acupe, ya me dirigía al punto de encuentro que habíamos acordado con los fotógrafos amigos de Salvador antes de emprender el regreso a casa. El cansancio empezaba a hacerse notar en todos. Algunos todavía seguían jugando; otros ya se quitaban la ropa y las máscaras, bebían agua y empezaban a prepararse para marcharse. Cuando la chica de la fotografía se quitó la máscara, sus amigos fingieron asustarse. Fue una broma sencilla, pero inmediatamente me llevó a otra escena, a otra época, a otra vida.
Pensé en Os Trapalhões. Recordé a Mussum apareciendo con una máscara y, al quitársela, a Didi gritando: «¡El bicho, el bicho…!». Me gustaba muchísimo Os Trapalhões. El recuerdo apareció de golpe, entero, sin que yo lo buscara. La situación que tenía delante se encontró de pronto con una referencia que formaba parte de mi formación cultural y, durante unos instantes, ambas cosas convivieron. La música reforzó todavía más la asociación.
De ese tipo de encuentro nace mi relación con la fotografía. El disparo ocurre ante una situación concreta, pero lo que una fotografía llega a significar para quien la ha hecho no se limita a lo que quedó registrado por la cámara. Una imagen puede llevar consigo un recuerdo, una asociación, una sensación o una referencia cultural que surge precisamente porque algo que estamos viendo conecta de repente con algo que ya hemos vivido.
«tãnãnãnãnãnãnã» nace de ese movimiento. El título surge del sonido, de la broma, de la música y del recuerdo que regresó en aquel instante. No existe una separación rígida entre lo que ocurría en Acupe y aquello que regresó desde otra época. La fotografía puso en relación dos acontecimientos que nunca habían estado vinculados, porque fue al hacerla cuando esa relación se estableció para mí.
Quizá por eso sonreí a pesar del cansancio. Estaba ante una situación que pertenecía a aquella tarde, pero también ante algo que venía de mucho más atrás. La fotografía no se llevó únicamente aquello que vi en ese instante. También incorporó la manera en que recibí lo que tenía delante. Es ahí donde reconozco una de las cosas que más me interesan de la fotografía: lo que ocurre ante la cámara puede seguir desarrollándose dentro de quien fotografía mucho después de que se haya disparado el obturador.
