La Presencia

Ciertos encuentros producen un tipo de silencio poco frecuente. No porque falten las palabras, sino porque algo entre dos personas se vuelve demasiado nítido.

La mirada sostiene territorios que el lenguaje suele bordear. Pequeños desvíos, permanencias involuntarias, interrupciones mínimas. Hay momentos en los que alguien revela más al intentar contenerse que al intentar explicarse.

Ninguna presencia está nunca completamente bajo nuestro control. En algún momento, algo se escapa.

ENPTES